La responsabilidad


"La libertad significa responsabilidad;
Por eso le tienen tanto miedo
la mayoría de los hombres".
Bernard Shaw
No hay libertad sin responsabilidad, no hay responsabilidad sin libertad.

La responsabilidad está intrínsecamente relacionada con el compromiso, y el compromiso comienza con nosotros mismos, en esta vida podemos hacer todo lo que queramos, sabiendo que nosotros somos los responsables de las consecuencias de nuestros actos y si somos capaces de afrontar dichas consecuencias. Responsabilidad significa la capacidad de "responder" ante nuestros actos, sean estos cuales fueren y cualquiera que haya sido la razón que nos llevó a actuar de determinada manera, fuimos nosotros los que decidimos, a final de cuentas, a hacer, decir, sentir, pensar y actuar de la manera en que la hicimos, de esta manera nos comprometemos con nosotros mismos y con quienes somos, las decisiones que tomamos tienen un costo, aún si decidimos no decidir, pagamos un precio, en esto radica el temor que nos da la responsabilidad y el compromiso. Creo firmemente que para llegar a vivir una vida plena y satisfactoria, es necesario vivir con responsabilidad y compromiso, para conmigo primero, para entonces también poder ser responsable y comprometido con el otro. Un ejemplo que veo frecuentemente en mi trabajo terapéutico con parejas, es que uno de los cónyuges culpa al otro de su sufrimiento e insatisfacción, y viceversa claro está. Y no se dan cuenta que están pidiendo al otro que satisfaga sus necesidades, cuando es responsabilidad de uno el satisfacerlas. Escucho frecuentemente las acusaciones: "Tú me haces la vida miserable", "Tú no me quieres lo suficiente", "No me das lo que necesito", "Tú me haces enfadar, o estar triste", etc. Puedo mencionar miles de estos diálogos. Y yo les pregunto: "¿Tú naciste para satisfacer a tu pareja?" cuando una persona invierte en la relación se genera una factura que la otra parte debe pagar, de ahí se derivan las discusiones, exigencias, reclamos, pleitos y hasta divorcios "¡Tú me debes todo lo que he hecho por ti!" Es entregar a otra persona mi propio poder, el poder de hacer de mi lo que quiera. Cuando desarrollo amor a mi mismo, cuando yo mismo me amo, lo que voy a hacer es compartir mi amor con mi pareja y con las demás personas importantes para mi, al compartir no hay pérdida porque el amor no se agota, de esta manera no estaré esperando nada a cambio, porque mi satisfacción es compartir, tampoco se generará un sentimiento de pérdida, ya que a la persona a la que amo, le regalo mi amor y no existe la deuda. Yo decido compartir y yo soy responsable del amor que tengo para mí. Escuché una frase muy interesante que me gustó mucho: "Sin ti puedo vivir, pero es maravilloso vivir contigo".



Categoría: Pareja
Temas relacionados: La responsabilidad

¿Qué es la terapia Gestalt?


La Terapia Gestalt es de orientación humanista y está dirigida, sobretodo, al desarrollo personal.

Cuando me preguntan ¿qué es la terapia Gestalt? todavía en el día de hoy me quedo por unos segundos sintiendo lo difícil que se me hace poder explicar al otro mi entender. Así que ahora, desde la tranquilidad, voy a escribir lo que es para mí.
La Gestalt es una terapia experiencial, más que una teoría de la psiquis, es un eficaz abordaje terapéutico y una filosofía de vida que prima el conocimiento de uno mismo. Su máxima condición es el aquí y ahora, vivir y sentir el presente. El darte cuenta es la capacidad que tiene cada ser humano para percibir lo que está sucediendo, aquí y ahora, dentro de sí mismo y del mundo que le rodea. Darme cuenta de lo que hago, ser consciente de mi propia conducta para cambiar (si se quiere) ese patrón negativo, darme cuenta de lo que evito y darme cuenta de mis patrones repetitivos sin perderme en ellos, aceptar lo que soy sin buscar fuera el apoyo, no aceptar los deberías, hacerme cargo de mis propias acciones responsabilizándome de mi vida y de los propios actos en los procesos en curso, reconocer en cada momento donde quiero estar y aceptar las consecuencias, tanto de placer como de dolor, asumir la responsabilidad de mis propios pensamientos, sentimientos y acciones hablando en primera persona, desde el Yo (“yo pienso” en lugar de “lo que dicen sobre…”; “yo siento” en lugar de “se suele creer…”; “ yo hago” en lugar de “lo normal es hacer…” ). Acentuar en el cómo y en el para qué: ¿cómo me siento?, ¿cómo me siento en esta situación?, ¿cómo me siento ahora?, ¿para qué estoy haciendo esto?... dejando de lado el “porqué”. Y como terapeuta gestalt , tengo una tremenda fe en la capacidad organísmica del cuerpo para auto regularse de forma adecuada en una vida que nos exige muchos cambios y muy rápidos. 
                                                                                            

Categoría: Terapia Gestalt
Temas relacionados:

El arte de vivir en el presente


Vivir el presente es un gran desafío. Sólo instalados en el presente podremos encontrar un camino que nos conduzca hacia una vida más satisfactoria y con más paz interior. El presente es este preciso instante.
Casi todos tenemos temas en nuestro pasado que, en el día de hoy nos continúan doliendo, muchas veces de forma inconsciente y nos impiden vivir en el presente. Cuestiones que no se han solucionado, siguen presentes en nuestro día a día. Por ejemplo: yo estaba enfadada con la vida, porque estaba enfadada con mis padres y eso me generaba una tristeza y un gran vacío interno, siempre miraba hacía el día de mañana para ser feliz y nunca llegaba, hasta que no hice las paces con ellos no pude liberarme de este enfado, de ese vacío , ese tema estaba pendiente en mí y me dominaba en todas las áreas de mi vida, matrimonio, amigos, trabajo... Si nos quedamos anclados en el pasado, siempre seremos esclavos dominados por lo que paso. Podemos estar diciéndonos durante tiempo “ya no hay nada que hacer, esto ocurrió y yo no puedo cambiarlo”, esta creencia puede ser una forma de no responsabilizarse y de quedarnos en la zona conocida (denominada también zona de comodidad), así entramos en una dinámica de vida en la que vivimos por inercia, cayendo en situaciones y rutinas insatisfactorias, y en el que caminamos a destiempo con nuestra vida real que va pasando a nuestro alrededor.
El filósofo y escritor Fernando Savater dice que, frente a la vida, las personas podemos tomar dos posiciones: la del ratón o la del león.
El ratón se pregunta: “¿Qué me pasará?
El león se cuestiona: “¿Qué haré?
No podemos borrar nuestro pasado y olvidar todo cuanto nos ha sucedido, no es simplemente decir “Lo pasado, pasado está”, sino considerar que lo ocurrido hasta ahora son lecciones de vida, algunas extraordinarias, otras dolorosas. Lo que hemos experimentado, nuestros errores, nuestros aciertos, son parte de quienes somos, nos dan una identidad y nos permiten aprender. Una salida frente a los pensamientos negativos del pasado es ser león y preguntarse: ¿qué haré hoy con esto que me preocupa, me molesta o me duele?, ¿qué hago yo con ese pasado?. No escuchar tanto al juez interior que me dice cómo debería ser y actuar, que me reprocha las decisiones tomadas, el error que cometí y que me culpabiliza día a día, y adquirir la confianza necesaria para decidir liberarme de ello, conectar con mi yo más verdadero y transformar el dolor en aprendizaje, en impulso para vivir.

Para adquirir la confianza necesaria debemos Vivir en el Aquí y Ahora.
Vivir en el presente implica intentar que el día de hoy valga la pena por sí mismo, y no como un camino hacía un objetivo futuro. “Amar más la trama que el desenlace”.
¿Qué quiere decir vivir en el presente? ¿Es que hay otra posibilidad?, para ser más claros, deberíamos decir que se trata de estar presentes, en cada instante y en cada elección de nuestra participación en lo que ocurre en nuestra vida.
¿Nos hemos dado cuenta alguna vez, de que nuestros pensamientos se hallan en otro tiempo pasado o futuro, en otro lugar o con otra persona? ¿Cuánto tiempo hemos perdido en lamentaciones sobre el pasado, en previsiones inútiles, dejando de hacer cosas que nos gustan para otro día que no llega nunca?
Si alguien nos preguntase: ¿Qué necesitas para ser feliz en este momento? es probable que nombrásemos todo lo que creemos que nos falta: quizás una mejor salud, estabilidad económica, una pareja, más prestigio, una casa más grande, un coche nuevo, estar de vacaciones… La mente es una gran experta en detectar supuestas carencias, en pedirnos más y en hacernos caer en la trampa de generar deseos que nos proyectan hacía un futuro, el resultado es un estado de búsqueda e insatisfacción continua. Para anestesiarnos de nuestro malestar interior solemos llenar nuestros sentidos con muchos y potentes estímulos: televisión, compras, espectáculos, adicciones…y seguimos sintiéndonos vacios. Aguardamos el momento en que el futuro nos brindara la felicidad pero, a menudo, se nos escapa la vida esperando.
¿Hasta cuando estás dispuesto a esperar?
El primer paso es darte cuenta de que la felicidad no se encuentra en el exterior, se encuentra dentro de ti y de cómo afrontas tú realidad, vivir el presente implica ser conscientes de lo que nos está pasando y de aceptar nuestra realidad interior tal como es. El segundo paso es aprender a vivir instalados en el aquí y ahora, a fluir en el momento, parece fácil y a la vez es un costoso trabajo que esconde uno de los verdaderos secretos de la vida. Para tal fin no se necesita nada más que cultivar la atención plena y aprender a apreciar las posibilidades que nos ofrece el momento presente.

Para cultivar la atención plena, vamos a realizar en este mismo instante un pequeño ejercicio: mientras sigues leyendo, respira, siendo consciente de tu respiración, observa como el aire entra por tu cuerpo y al exhalar sigue acompañándolo con tu atención, a medida que respiras siente cómo en cada exhalación los músculos de tu cuerpo se relajan más y más. Es fácil seguir leyendo y respirando, ¿verdad?, siempre que leemos respiramos, aunque lo hacemos de forma mecánica. Por medio de tomar consciencia de la respiración calmamos nuestra mente y nos hace estar presentes en el aquí y ahora. Tomar consciencia significa dejar de vivir mecánicamente y darnos cuenta de las sensaciones de cada momento, de las diferentes personas que nos rodean y de las emociones que se nos despiertan en nuestro día a día.
Todo lo que sabes, todo lo que tienes, todo lo que eres, todo lo que sientes, todo lo que piensas, todo lo que crees, todos tus juicios y creencias… te han servido para llegar al día de hoy, para llegar hasta aquí, para ser quién eres. Hay algo que puedes hacer para ir más allá, para seguir avanzando, para seguir creciendo como persona, para ser todo lo que todavía no has experimentado ser, para saber lo que por ahora no sabes, solo hay que abrir una puerta, la puerta del querer, querer mirar dentro de uno mismo, querer mirar donde no te atreves a mirar, quizás haya llegado el momento de atreverte a decir sí a la vida. La vida es hoy y no mañana.

¡¡Os deseo un feliz viaje caminando hacia uno mismo!!


Categoría: Reflexiones y sentires
Temas relacionados: El arte de vivir en el presente, vivir en el aquí y ahora, la estrategia del león

Un amor sin ataduras


Cuenta una leyenda de los indios sioux que una vez llegaron hasta la tienda del viejo brujo, tomados de la mano, Toro Bravo, el guerrero, y Nube Alta, la hija del cacique.
-Nos amamos, empezó el joven.
-Y nos vamos a casar-dijo ella
-Y nos queremos tanto que tenemos miedo. Queremos un hechizo, un conjuro. Algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos- dijeron los jóvenes al unísono.
- Hay algo, pero es una tarea muy difícil y sacrificada- dijo el brujo tras una larga pausa.
-No importa- dijeron los dos
-Nube Alta- dijo el brujo-, sin más armas que una red y tus manos, subirás al monte y cazarás al halcón más vigoroso. Tráemelo vivo el tercer día de luna llena. Toro Bravo- prosiguió el anciano-, Tú debes traer de la montaña más alta a la más valiente de las águilas, y traerla viva sin ninguna herida.
Los jóvenes asintieron en silencio y partieron, después de mirarse con ternura.
El día establecido por el brujo, los jóvenes llegaron a su tienda con dos grandes bolsas de tela que contenían las aves solicitadas. El viejo les pidió que, con mucho cuidado, las sacaran de las bolsas. Eran sin duda las aves más hermosas de su estirpe.
-Ahora- dijo e brujo- atad entre sí a las aves por las patas con estas tiras de cuero. Después soltadlas y dejad que intenten volar.
El águila y el halcón intentaron levantar el vuelo, pero sólo consiguieron revolcarse en el suelo. Irritadas por su incapacidad las aves arremetieron a picotazos entre sí.
-Éste es el conjuro. Jamás olvidéis lo que habéis visto hoy. Vosotros sois como el águila y el halcón…si os atáis el uno al otro, aunque sea por amor, viviréis arrastrándoos y, tarde o temprano, os haréis daño el uno al otro. Si queréis que vuestro amor
perdure, volad juntos pero jamás atados.





Categoría: Cuentos Terapéuticos
Temas relacionados: Un amor sin ataduras

PÁGINA: Inicio Anterior 1 2 Siguiente Última
Espaipertu. Centro de Terapia y Formación
C/ Marià Sans, 19. 08402. Granollers (Barcelona)
93 879 56 84 / 663 640 490
info@espaipertu.com