Terapia Familiar



Hay una necesidad de Amor incondicional, de pertenencia y un anhelo de unión y aceptación que subyacen en lo más profundo de las personas. A veces, esos sentimientos se esconden detrás de los conflictos y deseos competitivos de separación y de anulación del otro.

La familia, considerada como un organismo grupal, al igual que el organismo individual, expresa necesidades y se autorregula tomando en cuenta el conjunto, lo global.
Cada familia es especial, única, con un código de relación y comunicación construido a través del tiempo, en respuesta a todas las circunstancias que le tocó vivir como grupo, y a cada miembro,
individualmente, en su contacto con el mundo.

El vínculo sano y amoroso con la familia de origen es resultado de paz y salud emocional. El contacto con los otros nos nutre y nos ayuda a evolucionar. Todos como seres sociales, necesitamos sentir que pertenecemos a nuestro sistema familiar.
Si podemos referirnos al amor como una fuerza que nos une y que nos lleva a cuidar la vida en todas sus manifestaciones, es precisamente en el ámbito familiar donde primero se materializa ese amor que nos acoge al nacer.

En la dinámica familiar, cuando un miembro de la familia cambia, los otros ya no pueden responder de la forma mecánica anterior y se ven obligados a buscar otras respuestas.
Desde la terapia Gestalt, una terapia fenomenológica y experiencial, podemos acompañar a las familias facilitando que la familia realice esas experiencias nuevas y diferentes y ayudar con esto a que
comience un movimiento en la dinámica familiar que puede iniciar el cambio, el fluir, la salida del lugar donde está.

Cuando el sufrimiento sobrepasa el umbral de tolerancia, cuando cada miembro no ocupa el lugar que le corresponde, en momentos de crisis, en etapas difíciles con los hijos, etc. son ejemplos de momentos en los que la terapia familiar puede ser de gran ayuda.
En el trabajo terapéutico con la familia se pone la mirada a que cada integrante tenga su lugar de pertenencia dentro de la familia más allá de las características y diferencias de cada cual y observar los desórdenes en los roles y las alianzas que se establecen. Normalmente cuando se realiza una Terapia Gestalt familiar, nos encontramos con que uno de sus miembros es el foco problemático del sistema y la tarea del terapeuta Gestalt es trabajar con las dinámicas disfuncionales de todo el grupo y que se vaya restableciendo el equilibrio, las buenas relaciones y el orden nuevamente para cada unos de sus integrantes.

Espaipertu ofrece a las familias un espacio de participación para que cada miembro pueda expresar su momento presente, acompañando a calmar el malestar individual de los diferentes miembros para aprender a relacionarse de una nueva forma más saludable, ayudando a restablecer los vínculos tan importantes como las raíces para, de esa manera, sentirnos mejor.







Terapia Familiar
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